Influencers: ¿Qué falta para que sea un negocio rentable?

Federico Weidemann Sin categorizar

Mencionar que los influenciadores han cambiado la estrategia de muchas marcas, sería repetir una de las afirmaciones más leídas el último año. Eso ya lo sabemos. Esta vez, me gustaría ahondar el tema de la capitalización de su poder de influir en los demás.

Al trabajar con influenciadores, me he dado cuenta de que su principal queja es que las marcas aún no los valoran lo suficiente como para pagarles lo que ellos estiman justo (que no es mucho).

Muchos de ellos, son personas que obtuvieron su éxito en las Redes Sociales sin haberlo buscado. Abrieron una cuenta en alguna Red Social y, sin explicación alguna para ellos, comenzaron a ganar seguidores a gran velocidad. Lo que no notaron es que dieron en el clavo: compartieron el contenido que todos buscan, ese que las marcas sueñan tener y pagan miles de dólares por conseguirlo, sin saber que lo estaban haciendo.

Con el tiempo, comenzaron a subir otro tipo de contenidos, muchas veces solicitado por su misma audiencia, mejorar la calidad de sus posts e incluso entraron en contacto con agencias y marcas ¡algo que muchos de ellos no imaginaron que llegaría a suceder! Es cosa de fijarse en la evolución de sus posts a lo largo de su presencia en la plataforma.

El punto clave está bien claro: son personas que no buscaron el reconocimiento social, la posición de líder de opinión, ni la transformación de persona a “medio”. En el camino notaron que podían percibir ingresos, muchas veces a través de canjes, por lo que necesitaron armar su Media Kit, contratar a un diseñador y darle un Upgrade a sus herramienta de trabajo: teléfono móvil, computador y cámara para grabar.

En mi opinión, falta asesoría. Falta que alguien le diga, ¡Hey, eres un negocio, visualízate como tal!. En mi trabajo con influenciadores he tenido esta conversación más de una vez. Si bien como agencia debería estar feliz porque aún obtengo un mayor beneficio en relación al costo, no me parece justo.

Ser influenciador es un trabajo como cualquier otro en lo que se refiere a la cantidad de tiempo que se debe invertir para que sea eficaz. Preparar un post para las Redes Sociales no es un acto instantáneo, como muchos piensan. Requiere tiempo preparar contenido atractivo para los seguidores, aquel genere engagement, likes y más seguidores.

Un estudio reveló que el 25,9% de los influenciadores demora entre 30 y 60 minutos en trabajar en cada actualización, y otro 25,9% le dedica entre 1 y 3 horas. A esto se le debe sumar las horas que pasan en reuniones con marcas, respondiendo mails y actualizándose en las nuevas tendencias, todas acciones necesarias para mantenerse vigente. En dfinitiva, es un trabajo de tiempo completo.

Creo que como marketeros, debemos trabajar a la par con los influenciadores, compartir con ellos nuestros conocimientos de marketing y estrategias comerciales, hasta que comprendan que son una marca. Eso sí, es fundamental nunca perder el foco de la naturaleza del negocio del infuenciador, es decir, ser una persona confiable, cercana, informada y por sobre todo, una persona.

Source: Puro Marketing